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Tascas



TASCAS
Hay varios tipos de bares. Una de estas variedades son las tascas: Son "bares de pueblo". Tabernillas rústicas que conservan todo lo antiguo del local y restaurado, manteniendo vigas de madera al aire y con parafernalia campestre. Son locales donde sirven jarras grandes de cerveza y sangría. Lugares ideales para turistas, para jóvenes sin mucha pasta que quieren ponerse hasta el orto de beber. A mí me gustan para un ratito, por el ambiente rústico que tienen, y porque siempre puedes tomarte algo a buen precio.

En Barcelona hay dos tascas "de toda la vida"...de esas que todos los jóvenes barceloneses han pisado y recuerdan de sus noches de marcha. "La Oveja Negra" y "El Agüelo", aunque hay otras.


LA OVEJA NEGRA


Recordando la Oveja Negra, me viene a la memoria un garito lleno hasta los topes de jóvenes escuchando música rock y alternativa, fumando porros a destajo y los camareros haciendo la vista gorda...pero hacía más de 3 años que no entraba en dicho local, y mi sorpresa fue mayúscula cuando en vez del hábitat condensado de humo de hachís y marijuana, en vez del local anárquico y especial que le daba a la noche barcelonesa su punto rebelde, me encontré con una sala blanquita, iluminada, sin humo por ningún lado, con dos cartelitos en la puerta de un bebé durmiendo y las letras de "NO MOLESTAR/ DON'T BOTHER" en el portón de entrada.
Lo más fuerte es que NO HABÍA MÚSICA.

¿La Oveja Negra sin música?

Una oveja negra es una bestia que se sale de la manada, que es rebelde, diferente, transgresora. Ese era el espíritu que parecía abarcar el bar hace años.
Estuve a punto de ir a preguntar por qué no había música..si acaso era porque se les había estropeado el equipo...aquello tenía que tener una explicación. No podía ser que aquello pasara en "La Oveja". Al final, no me atreví a hacerlo.

Eran las 12 de la noche, la hora a la que las princesas se olvidan de su zapatito y las carrozas salen volando para el palacio. O eso, o es culpa de la ley anti tabaco, la ley antidecibelios...y otras más que desconozco. Los fumadores tienen un lugar en la sala para fumar, pequeñito y al fondo de todo, como si estuvieran segregados del resto de los humanos.

Sin duda, hay que proteger a los vecinos del ruído, y a los no fumadores del humo contaminante y cancerígeno del tabaco. Los bares se cierran ya a las tres de la mañana, justo en mitad de la noche y de la juerga. No se te ocurra beber ni una cerveza o la prueba de la alcoholemia podría darte positivo...


Yo no conduzco y no tengo que pasar la prueba con el alcoholímetro. También soy no fumadora. Sin embargo pienso que, si todos los locales del mundo se unifican y se vuelven miméticos, ¿Dónde queda lo especial? ¿Acaso no se pierde la magia? Me pareció una pena y lo comenté con una chica (-¿Quien no conoce la Oveja Negra? - saltó ante mi pregunta de si conocía el bar) que se quedó anonadada (La palabra que empleó fue "traumatizada") por la noticia. Se equivocó y dijo:

-La oveja muerta...digooo la Oveja Negra ha muerto".
Y le contesté:

-No, si lo has dicho bien..Tendrían que cambiar el nombre de la "Oveja Negra" por el de "La Oveja Muerta"-

Ahi se entabló un aluvión de quejas de los presentes que nos escuchaban, la sensación de que esta ciudad se parece cada vez más a Suecia, por decir algo, que estaba perdiendo su identidad fiestera, que se había reblandecido por culpa de tanta normativa. La chica traumatizada dijo que iba a ponerlo en su "facebook" aquella misma noche.
"Yo haré lo mismo en mi blog", le prometí. Y aquí tenéis este post.
Preguntitas del día: ¿Creéis que la normativa en mi ciudad para los bares es demasiado severa o creéis que es adecuada? ¿Habéis ido de tascas alguna vez?

¡Un abrazo y hasta pronto!