
El viernes 3 de este mes estuve en el concierto que dieron Eva Amaral y Juan Aguirre en el Palau de Sant Jordi. Con la mala memoria que tengo, olvidé que una amiga mía también fue a ese concierto y primero pensé que podríamos haber ido juntas, pero ella y su gente tenían entradas para estar sentaditos en las gradas y además en un lateral (no soporto ver ni conciertos ni películas de lado). Nosotros teníamos entradas para "general", así que no hubiéramos coincidido.
Nos situamos centralmente, bastante cerca del escenario (como debe ser :D) y Amaral empezó como yo hubiese empezado, con la careta de gato negro puesta. Esa puesta en escena imaginada fue la que ella hizo y arrancaron con los primeros singles de su nuevo álbum doble, "Kamikace" y "Tarde de domingo rara".
Fueron alternando canciones nuevas con éxitos de siempre, muchos de los cuales me encantan y que incluso tienen referencias simbólicas a momentos y recuerdos. "Sin tí no soy nada", "Te necesito", "Estrella de mar", "Resurreción, "Días de verano", "Marta, Sebas, Guille y los demás", "Big Bang, "El universo sobre mí", "Escapar" (la versión en español de la que hizo con Moby), "Moriría por vos", "Revolución" y un largo etcétera.
ANÉCDOTAS
Resulta que el día del concierto era su aniversario. ¡En un día como ese Amaral se fundó! Y lo celebraron con nosotros dándonos pequeñas sorpresas.Durante el concierto, comentaron que se sentían muy orgullosos de tocar en la primera ciudad antitaurina de España. Comentaron de su activismo antitaurino desde el día en que recibieron un email de la organización "Amnistía animal" en la que se veía lo feo del sufrimiento de los toros en la plaza y también que iban a participar en una manifestación en Zaragoza, porque son mañicos (al menos con seguridad ella lo es). Me gusta saber que defienden a los animales y protegen causas así.
Cuando hicieron el bis, no tocaron una canción ni dos, sino más...y cuando se fueron y la gente les siguió pidiendo, tuvieron la paciencia de...¡volver a tocar!
Vi pasar muchos instrumentos por el escenario, percusión, cajón flamenco, piano de cola, armónica, guitarras varias acústicas y eléctricas, tecládos, y sobretodo el chelo, que tocaba una chica llamada Zulaida (si no recuerdo mal) y que también hacía los coros de algunas canciones. Una chica muy guapa, a la que admiré por su belleza y su arte y a la que de buena gana me encantaría conocer.
Casi al final del concierto, una chica se desmayó a mi lado. La agarramos entre varios pero se había quedado inconsciente. Lamenté no ser médico en ese momento ni tener ni idea de primeros auxilios. Es una situación bastante angustiosa encontrarse en esa situación.
Llegó un "experto" gritando que la dejáramos en el suelo. Lo hicimos y el tío nos pidió o más bien exigió a saco que nos apartáramos. Me retiré de la acción para convertirme en espectadora y se hizo un corrillo. Le levantaron los pies para que la sangre le llegara a la cabeza y supongo que al apartarnos corrió el aire para que pudiera respirar mejor.
Los de Amaral no se habían coscado y seguían cantando, pobrecillos, mientras mucha gente ya estaba pasando de ellos y mirando a ver qué pasaba en ese círculo.
Hubo alguien que gritó: "Pero que venga alguien. ¿Es que no va a venir nadie?" Flipé que no hubiera nadie en ese momento, ningún ATS o personal sanitario en el concierto. Por suerte la chica recobró el conocimiento, la incorporaron lentamente y alguien sacó un zumito de tetrabrick y se lo ofreció. La chica empezó a beberlo.
En esas que los de Amaral se dieron cuenta de que algo pasaba entre el público y pararon la música. "Alguien se ha caído" dijo ella. Y los dos hicieron ademán de bajar al público para ayudar. Supongo que se dieron cuenta al instante de la situación. Mejor no bajar y abandonar el escenario porque entonces sí que podría montarse un caos. Pero el gesto inicial que les salió del alma de adelantarse para ir, la preocupación y la humanidad que mostraron, me encantó. Desde abajo les dijeron que ya estaba bien, el corrillo se disolvió y ellos volvieron con la música.
Me acordé entonces del concierto al que asistí de Madonna en su gira de Blond Ambition Tour, donde la gente se desmayaba y se la llevaban en camilla y Madonna seguía cantando como si nada pasara, ignorando el tema. Me resultó extraño pensar en comparativas.
La verdad, prefiero ir a ver grupos como Amaral, que no mega estrellas como Madonna. Porque el show de los segundos, de los super showmen y show women, es mucho más duro de ver y la profesionalidad de no parar ante algo que ocurre constantemente, aunque trágico, quizás les vuelva muy profesionales pero también mucho más fríos.
Agradezco la humanidad de Amaral, el concierto que hicieron que fue redondo en todos los sentidos, disfruté mucho con su música y les doy las gracias desde aquí.
Solo tengo una queja (pero ellos no tienen culpa).
Las tallas en la venta de camisetas. La S, La XS...la L que era la más grande era una talla 36...sin comentarios.
Os dejo con una canción de sobras conocida.
¡Un abrazo y hasta pronto!
